Κυριακή, Ιουλίου 16, 2006

En la mitología griega, Érebo o Érebos (en griego Ἔρεϐος, en latín Erebus) era un dios primordial, personificación de la oscuridad. También se le llamaba Scotos (Σκοτος). Se decía que sus densas nieblas de oscuridad rodeaban los bordes del mundo y llenaban los sombríos lugares subterráneos. Era descendiente de Caos, hermano y marido de Nyx, y padre de Éter por sí solo y, con Nyx, de Hemera.

La palabra es probablemente protoindoeuropea, *h1regwos, cognado del antiguo nórdico rœkkr, del gótico riqis (‘oscuridad’), del sánscrito rajani (‘noche’) y del tocario orkäm (‘oscuridad’). Otra sugerencia es un préstamo del semítico, comparad con el hebreo ereb (ערב) y el acadio erebu, ‘atardecer’, ‘noche’ (y de ahí ‘oscuridad’). La misma etimología de ‘atardecer’ ha sido sugerida para Europa.